Situadas al Este de nuestra provincia, forman estas montañas una unidad independiente, de tal forma que se las conoce como Macizo del Mampodre, a pesar de no llevar este nombre ninguna de sus cimas. Este macizo único en la Cordillera Cantábrica fue elegido en 9º lugar entre las montañas más bonitas de León, y los montañeros que las votaron lo hicieron con el nombre genérico del macizo, manifestando su admiración pòr el conjunto y no por ninguna de sus cumbres.
El Macizo del Mampodre se encuentra situado en la cabecera de dos valles que vierten sus aguas al Esla por Maraña y Acebedo y al Porma por Cofiñal. Lo conforman 6 cumbres principales que
albergan entre ellas algunos de los mejores ejemplos glaciares de la provincia.
Para intentar conocer un lugar nunca debemos olvidar su historia. En el caso de estas montañas la razón es aún más poderosa, pues estamos en los orígenes de nuestra historia, la de nuestros antepasados que sufrieron la primera y cruel represión que se tenga constancia escrita. Los Picos del Mampodre serían frontera entre dos pueblos norteños, los Cántabros, que ocuparían el terreno al Este del Esla y Sella, y los Astures al Oeste. Es precisamente el Esla, cuyo nombre
originario fue Astura, quien da nombre a los segundos. Cuando los romanos en su afán tiranizador y expansionista
intentan la conquista de la península ibérica, se encuentran con un lunar (como en las historias de Asterix) en las montañas Cantábricas. La persistente resistencia de estos pueblos ante Roma fue narrada por los cronistas romanos e hizo que el mismo emperador Augusto venga, en el año 27 AC a intentar cerrar definitivamente la conquista. En el año 26 AC derrota a los Cántabros en la batalla de Bérgida, que algunos autores (Martino E., 1982) localizan en Valberga (Burón), muy próximo a Mampodre y Riaño. Los Cántabros se retiran,vencidos al Monte Vindio (Picos de Europa). Los romanos asedian el Vindio entrando por los valles del Cares, Duje y Dobra e incluso desembarcan en Nueva de Llanes y atraviesan la sierra del Cuera para completar el asedio. La mayoría de los Cántabros mueren y Augusto, enfermo, se retira a descansar a Tarragona y las legiones a sus cuarteles de invierno en Tierra de Campos, preparándose para la campaña contra los Astures, quienes, antes de ser atacados lanzan una ofensiva contra los romanos en la primavera del 25AC, siendo delatados por los Brigecinos que ponen en aviso a los romanos y son vencidos definitivamente en Lancia, en las cercanías de León. Augusto vuelve a Roma en el año 24 AC, lo cual aprovechan los Cántabros y Astures para rebelarse. Se produce la represión romana que saquean, incendian y amputan las manos de sus enemigos, según cuentan sus cronistas. El 22 AC de nuevo se rebelan los Cántabros y Astures contra los legados romanos C. Furnio y Carisio, quienes tienen que recurrir en la batalla del monte Medulio a un foso de 15 millas de perímetro con el que aislaron la zona de cumbres. Los Cántabros, extenuados, se entregan al suicidio colectivo para no caer esclavos, utilizando el veneno de las semillas de su árbol mágico, el Tejo. El año 19 AC, los cántabros supervivientes, que habían sido vendidos como esclavos y sacados de la región, asesinan a sus dueños y vuelven a Cantabria. Los soldados romanos, cansados de la guerra, juzgaban invencibles a los Cántabros. Al final, la enérgica actuación del legado Agripa, en una cruentísima represión, decide exterminar a todos los enemigos comprendidos en edad militar, terminando así la conquista de los pueblos que ocupaban el norte de la hoy provincia leonesa.
Como se ha visto, los romanos utilizaban la amputación de las manos como método de castigo contra Cántabros y Astures, para que éstos no pudieran volver a coger la espada. En la leyenda queda que estos bravos guerreros soportaron la cruel represión en estos lugares, donde se conserva en la toponimia de las montañas que hoy nos ocupan: ¿Mampodre = Manus putres, manos cortadas?. La historia, la leyenda y el paisaje se aúnan para abrazarse en unas montañas míticas, agrestes y hermosas.

A pesar de que el nombre genérico del macizo es conocido y empleado desde antiguo, la toponimia de las cumbres que lo forman difiere según los autores, existiendo por un lado la que deriva de los escritos del asturiano José Ramón Lueje, y por otro la tomada directamente de los habitantes de Maraña, Cofiñal y Acevedo, que es la empleada en este artículo, y confirmada por los estudiosos de la Cordillera Santiago Morán y Ramón Lozano en un libro a punto de publicar. Las cumbres principales que conforman el macizo son 6. La más alta la Peña La Cruz (2196m.), con su cima gemela conocida como La Uve desde Maraña. Al SE la Peña El Convento(2156m.), tras el que se esconde el Pico Cervunal(2173m.), también conocido por algunos como Valcerrao. Cerrando el circo se sitúan la Peñas del Mediodía (2181m.) y al final del mismo el Valjarto(2046m.). Al oeste del Cervunal y fuera de la cresta que forma el circo glaciar del Mampodre, se sitúa la hermosa Peña de La Polinosa (2160m.).

 

 

TRAMOS:
1.- Redipollos-Robledal de los Torcedos.
2.- Robledal de los Torcedos-Los Soportales.
3.- Los Soportales-Collado Fermosa.
4.- Collado Fermosa-Collada de Maraña.
5.- Collado de Maraña-La Fuentona.
6.- La Fuentona-Caserío de la Maderada.
7.- Caserío-Redipollos.
TRAMO 1.

Tiempo: 40 minutos.
Salida de Redipollos por una pista junto al arroyo de Murias; a 500 metros nos encontramos con un molino. llegamos a la fuente del Río que vierte sus aguas al citado arroyo. Continuando a través de un robledal alcanzamos el caserío de la Vega de San Pedro, enfrentado a ejemplares de viejos robles que crecen a la par que loa acebos con su verde oscuro y brillante.
También distinguimos ejemplares del escaso tilo. El camino se divide en dos: a la izquierda el robledal de los Torcedos, bellísima dehesa donde encontramos un corral de ovejas.
TRAMO 2.
Tiempo: 45 minutos.
Abandonamos el robledal para adentrarnos en una zona de matorral, constituidos por brezos y repoblada de pinos. Esta zona conduce al Alto de Carrerina Blanca, con extraordinaria panorámica del Valle del Porma. Seguimos ascendiendo por el Puerto de Redipollos, llegando a la fuente de El Cardo, lugar idóneo para descansar y luego acometer el tramo de los Soportales, antigua construcción de piedra y teja, con gruesas vigas de roble, situado en la base de la Peña de Polinosa, zona dedicada al pastoreo trashumante.
TRAMO 3.
Tiempo: 30 minutos.
Atraviesa la pradera de Las Planas y ascendemos al Collado de Fermosa, entre el macizo de Mampodre y la Oscura de Redipollos.
TRAMO 4.
Tiempo: 20 minutos.
En el Collado de Fermosa se alcanza la máxima altitud, descendemos por una senda hasta el Collado de Maraña, ventana idónea para observar el macizo de Los Picos de Europa, junto a este Collado se yergue el macizo llamado Cascajo Negro.
TRAMO 5.
Tiempo: 35 minutos.
La ruta desciende desde el Collado de Maraña por una vereda, alcanzando una calzada romana de 2 metros de anchura que aun conserva su empedrado. desciende esta calzada hasta cerca del caserío de la Maderada, encontrándonos a su paso el nacimiento del Arroyo de La Fuentona.
TRAMO 6.
Tiempo: 30 minutos.
La calzada baja desde La Fuentona, atravesando las Hoces de la Cabrera. Al atravesar las Hoces se abre el valle, observando más abajo el caserío de la Maderada.
TRAMO 7.
Tiempo: 1hora y 30 minutos.
Ascendemos por una pista de repoblación forestal, llegando al Robledal de los Torcedos, para continuar hasta Redipollos o Puebla de Lillo.