Construido como regalo de la ciudad, a título personal, a Alfonso XIII y su esposa Victoria Eugenia para sus veraneos en la capital cántabra, es hoy sede de la Universidad Internacional Menéndez y Pelayo. El bellísimo entorno de la península de la Magdalena, es un concurrido parque público que cuenta con mini-zoo, juegos de niños y servicios de hostelería.
Esta institución, una de las más emblemáticas de Cantabria, fue creada en 1932 por el entonces ministro de Educación, Femandez de los Ríos, con el objetivo de "organizar cursos generales y conferencias sobre temas variados de interés general, en sus diversas ramas científicas y literarias, para satisfacer los requerimientos universales de cualquier conciencia sensible a la contemporaneidad."
El número de alumnos ha ido aumentando año tras año, y los temas elegidos responden a las preferencias por ellos expresadas en las encuestas que se hacen en cada uno de los cursos, seminarios, etc. Por ello, las diversas materias que comprenden, desde la arquitectura a la medicina, pasando por la economía o el derecho, varían de año en año. Disfrutan de especial prestigio los cursos de español para extranjeros. Asimismo, se desarrollan una serie de actividades complementarias, como exposiciones, los martes Literatos, los jueves de la Magdalena, etc. Información y matricula en Madrid, Calle Isaac Peral, número cinco, teléfono 91.592.06.00, y en Santander 942.27.26.50.
Sus cinco plantas distribuídas de forma asimétrica destacan por su sobria decoración, sin que por ello falten en sus paredes cuadros de Sorolla, Sotomayor, Benedicto, etc. Además, en ellas se distribuye un entramado complejo de espacios articulados, que van desde salas nobles, conservadas tal y como se concibieron, hasta habitaciones dobles, aulas, cafetería, comedores, salas de prensa, salas de reuniones, etc. Algunos de los espacios más admirados son sin duda el vestíbulo, el comedor, el Salón de la Reina, el salón de la música y la biblioteca, además de las habitaciones reales. Convertido actualmente en edificio inteligente, gracias a sus modernos equipamientos e instalaciones, es capaz de albergar hasta 1.000 congresistas, en su nueva función: sede de congresos y reuniones de trabajo.

Santander es un lugar ideal para la celebración de congresos y reuniones. Desde el 29 de Abril de 1991, el Palacio de Festivales ofrece a sus visitantes diversas instalaciones y servicios. En la actualidad se celebran de cuarenta a cincuenta congresos nacionales e internacionales como media anual.
El edificio cuenta con dos salas de uso multidisciplinar: la Sala Argenta y la Sala Pereda, con una capacidad de 1.648 y 570 localidades, respectivamente. Son especialmente aptas para inauguración y clausura de congresos, conciertos de música, recitales, conferencias, etc.

La Sala Griega, con su disposición en gradas, se ajusta muy bien a actos como Exposiciones y Presentaciones de Libros. Existen también ocho Salas de Ensayo, con una capacidad de treinta a cincuenta personas, así como otra, muy grande, utilizada para ejercicios de calentamiento, de ballet o de gimnasia. El edificio, en fin, dispone de la infraestructura
adecuada para la traducción simultánea, aunque este servicio debe ser contratado individualmente por la organización de cada congreso. Para más información hay que dirigirse al Palacio de Festivales, calle Gainazo, teléfono 942.36.16.06.
Este recinto es desde hace algunos años la sede del Festival Internacional de Santander, uno de los acontecimientos que mayor relevancia dan a la ciudad durante el mes de agosto. El Festival que, a lo largo de más de cuarenta años, se ha venido celebrando en la Plaza Porticada, surgió por iniciativa del músico y director de orquesta Ataúlfo Argenta, como complemento de las actividades de la Universidad Internacional Menéndez y Pelayo. Sin embargo, pronto cobró vida propia, y en su programación, que se va superando año tras año, alternan obras de grandes clásicos con las de autores españoles contemporáneos, estas últimas a menudo encargadas por la dirección del Festival, una de cuyas facetas es precisamente la promoción de autores noveles. Los diversos cielos de ópera, conciertos o ballet se desarrollan (a veces simultáneamente), no sólo en el edificio cerrado del Palacio de Festivales de Santander, sino, además, en los aparcamientos, jardines y plazas de la capital, así como en las localidades de Santillana, Comillas y Torrelavega. Se ha cuidado, además, la programación de actividades destinadas al público infantil.
Este Festival, inscrito en la Asociación Europea de Festivales, es uno de los que han alcanzado un mayor éxito de taquilla; goza de renombre internacional, y por él han pasado las primeras figuras del mundo del ballet, la ópera, y la música sinfónico y de cámara.
La venta anticipada de localidades se realiza en todas las sucursales de Caja Cantabria, o en las propias oficinas del F.l.S. en los jardines del Paseo de Pereda, teléfono 942.22.85.28. Taquilla del Palacio de Festivales.

Oficinas del Festival: c/ Gamazo. 39004 Santander, teléfono 942.21.05.08, 942.21.03.45, 942.31.48.19, 942.31.48.53; fax 942.31.47.67.
Un acontecimiento importante es el Certamen Internacional de Piano "Paloma O'Shea" que reúne, año tras año, a los nuevos talentos.

Otros dos acontecimientos imporiantes que aunan durante el verano lo deportivo y lo social son el Concurso Hípico Nacional de Saltos de la Magdalena y las Regatas de Traineras. El primero, de Categoría A, organizado por el Instituto Municipal de Deportes, en colaboración con la Federación Hípica Cántabra, se celebra durante cuatro días a fines de julio. En cuanto a las Regatas de Traineras, una vieja tradición cántabra, hay que reseñar la Bandera Santander, que se desarrolla en agosto.
La oferta deportiva de la ciudad comprende además actividades como el tenis, hockey sobre hierba, fútbol, etc. El Derby de Santander y el Campeonato de España de bolos congregan a muchos aficionados.
Desde 1977 el Ayuntamiento de Santander es el propietario de la finca de la Magdalena. Además del Palacio, pueden visitarse las caballerizas, un pequeño zoo y la balsa y los tres galeones con los que el navegante cántabro Vital Alsar atravesó el Pacífico y el Atlántico respectivamente. La extensión aproximada de la península es de 28 hectáreas

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El Magadaleno

 
En esta zona podemos sacar un billete para un pequeño trenecito turístico llamado "El Magdaleno". Si se sube a él, podra recorrer todo el Palacio, gozando de sus vistas cómodamente mientra escuchas las explicaciones históricas de la finca.
 
 
Palacio
 
Sus arquitectos, Bringas y Riancho, proyectaron un edificio con claras influencias inglesas y francesas. Dispone de dos entradas principales, una norte para carruajes, con pórtico, y otra en la fachada sur con escalinata.
El palacio es una muestra de la corriente ecléctica de la época, caracterizada por una combinación de elementos muy diversos. Así, hay influencias francesas e inglesas que encuentran su referente más próximo en el Palacio de Hornillo, en Las Fraguas, obra de inglés Selden Wornum. En 1993 se rehabilita las instalaciones, según proyecto de Luis de la Fuente.
 
Playas

La playa llamada de 'Bikinis', debe su nombre a las extranjeras que en los veranos de los años 70 llegaron a Santander para estudiar en la Universidad Internacional Menéndez Pelayo.
Estas jóvenes, mucho más liberales que las chicas locales, empezaron a usar esta prenda causando un verdadero escándalo en la ciudad. A raiz de este hecho, a la playa se la empezó a denominar como 'Bikinis' y nunca faltaba algún curioso en sus alrededores.

Faro
 
El faro de Cabo Menor y el ubicado en la agreste isla de Mouro, son importantes puntos de referencia para pescadores y navegantes, que no pocas veces, cuando la mar se enfurece, buscan el refugio de las aguas tranquilas de la bahía de Santander. Hace años que nadie vive ya en Mouro, isla que marca la entrada a la bahía y que a pesar de su altura, las grandes olas invernales a veces llegan a sobrepasarla.

 

Salida a Santander