26 kms.
S alimos de la antigua
cárcel de Comillas, convertida hoy en un magnífico albergue
para peregrinos, y bajamos al Paseo de Solatorrre en dirección
a San Vicente de la Barquera. El comienzo discurre paralelo a la CA-131
por un carril bici donde se puede admirar a mano izquierda el entorno
que rodea al Palacio de Sobrellano. Sin dejar el carril la ruta atraviesa
Rubárcena y cruza el estrecho Puente de la Rabia sobre la ría
del mismo nombre. Formada por la desembocadura de los ríos
Turbio y Capitán se enclava dentro del Parque Natural de Oyambre,
un oasis para los amantes del paisaje y la ornitología. Tras
el vado hay que girar a mano izquierda en fuerte ascenso por una pista
asfaltada. Va a salir a la carretera donde, de nuevo a mano izquierda,
llegamos hasta la iglesia de Santa María del Tejo, construida
sobre los restos de un antiguo monasterio y que aún conserva
sus canecillos y arquivoltas del periodo románico.
Saliendo
a la CA-363 entramos en el núcleo rural de El Tejo y bajando hacia
el campo de golf Santa Marina. Diseñado por Severiano Ballesteros,
siempre en la memoria, cuenta con un club social ubicado en una casona del
siglo XVI. No hay más remedio que cruzar parte del complejo, rodeados
de green, y salvar el puente sobre el arroyo del Capitán. Luego se
pasa junto a la capilla del XVII y se abandona la instalación deportiva
por una pista asfaltada. Subimos por ella hasta la iglesia de San Pedro,
antesala de La Revilla, población del municipio de San Vicente de
la Barquera. El Hostel Llambres se encuentra al pie de la CA-131, justo
en el p.k 29 (a un kilómetro a mano derecha). Al pie de la N-634,
en el p.k 27, se encuentra el albergue VA. Aventure.
Por un
camino pronto avistaremos el Puente de la Maza, puerta de entrada a San
Vicente de la Barquera. Este vado de piedra empezó a construirse
a finales del XVI sobre el anterior de madera. En la Guerra Civil quedó
bastante maltrecho y se volvió a reconstruir y ensanchar tal como
lo vemos hoy. Avanzamos por él sobre la ría de San Vicente,
formada por la desembocadura de los ríos Escudo y Gandarilla. Tras
cruzar la ría es posible evitar la entrada en San Vicente, pero sería
de mal gusto irse de puntillas de la localidad que ha hecho aún más
famosa, si cabe, el Sr. Bustamante. También, en lo alto de la población,
se alza el albergue de peregrinos de San Vicente.
Después
de visitar esta localidad marinera, con vistas también a los agrestes
Picos de Europa, proseguimos la marcha por asfalto hasta La Acebosa, a la
que arribamos tras pasar sobre la A-8 y cruzar las vías del tren.
Atención, justo después de cruzar el puente de la A-8 existe
un atajo señalizado que nos lleva directos a Serdio sin pasar ni
por la Acebosa ni por Hortigal, se ahorran 2 kilómetros
de camino por pistas y caminos de piedras. Desde la Acebosa, población
cercana a los 150 habitantes nos espera un tramo en ascenso con grandes
vistas que da un gran rodeo y desciende hasta la CA-843 en dirección
a Pesués. Primero llegaremos a Hortigal, a orillas del río
Gandarilla y más adelante a Estrada, aldea del municipio de Val de
San Vicente donde destaca su torre. Es una fortificación medieval
realizada en mampostería y que posee a su alrededor un recinto amurallado
y los restos de un foso. Fue original de los siglos VIII y IX pero fue reconstruida
de nuevo en el siglo XIII.
Tras la
mole defensiva dejamos el asfalto por la derecha y lo retomamos en 15 minutos
para entrar en Serdio, lugar de Val de San Vicente con albergue de peregrinos.
Dejamos Serdio y a mano izquierda salimos a otra pista asfaltada para desembocar
en otra. A mano izquierda se encuentra Muñorrodero pero el Camino
sigue hacia la derecha para pasar bajo la vía del tren y cruzar el
puente sobre la ría de Tina Menor, desembocadura del río Nansa.
Salvamos la ría para
subir por una pista a la izquierda que nos deja a la altura de la N-634
en Pesués. Ascendemos por un camino para introducirnos después
en una senda boscosa que nace a mano izquierda y que desciende vertiginosamente
en el último tramo. El sendero nos transporta a la entrada de Unquera
. Es una localidad de servicios, pero sin albergue, así que si
buscamos ambiente jacobeo deberemos cruzar el puente sobre el rio Deva
que hace frontera entre Cantabria y Asturias y asi llegar a la cercana
localidad de Bustio, con albergue privado, o continuar un par de kilómetros
hasta Colombres, también con albergue privado, situado a la entrada.