Cocido montañes:

Es el plato gastronómico típico de Cantabria, Es un guiso de interior cuyos componentes esenciales son la alubia blanca y la berza a las que se añade el compango compuesto de chorizo, costilla, morcilla y tocino procedentes de la matanza del cerdo Por su alto contenido en grasas saturadas suele ser un plato de consumo ocasional. A diferencia de otros tipos de cocidos típicos de España como el madrileño, el maragato o el lebaniego, el montañés no lleva garbanzos como elemento principal del plato y además, al contrario que en otros cocidos, se comen todos los ingredientes a la vez, sin separar la sopa del resto de elementos. Se cree que surgió en el siglo XVII y se preparaba para combatir los rigores del clima invernal húmedo y frío de La Montaña. Actualmente dentro de la comunidad autónoma tiene fama y destaca en su preparación el valle de Cabuérniga, siendo la zona del cocido montañés por excelencia, a pesar de que éste se puede consumir en cualquier parte de Cantabria. La denominación de cocido montañés para este plato es de época reciente. José Luis Herrero Tejedor, Delegado de Información y Turismo en 1966, se encontró con que en Cantabria no había un plato regional de gran fama, con lo que el potaje empezó a ser conocido como cocido montañés.

Rabas::

Se llaman rabas a los aros, tiras o trozos de algunas especies de cefalópodos enharinados y fritos en aceite caliente.
La raba, sobrepasa en ricura a los aros de calamar que se sirven en las barras de otras regiones. Y nada tiene que ver, salvo la común procedencia, con el calamar a la romana. Ni en la redonda forma y desmayada fritura de éste, más blanco, insulso y gomoso y sin el triscante aquel rubio de la raba que por aquí se consume como el que no quiere la cosa, cual aire que se respira. La cuña de limón adjunta no es un adorno innecesario, aunque haya a quien se lo parezca.

Anchoas de Santoña:

Anchoas elaboradas a mano, con el mejor bocarte de primavera capturado de Abril a Junio, el de mayor calidad del mundo, y producciones limitadas, calidad y una difícil elección hacen de las anchoas de Santoña las mejores.
Primero se soban, raspando su piel, se separan los lomos y se retira la cola y parte de las espinas. Luego se las somete a tres enjuagados, y se secan entre pañoss. Antes de envasarlas hay que volver a retirar las últimas espinas, todas muy finas, en la puesta a punto de cada filete se invierte entre un minuto y 20 segundos.

Marmita:

Conocida tambien como marmitako en el País Vasco es un plato basado en el bonito del Norte, cuyo origen se encuentra en los pescadores asturianos, cántabros y vascos. Se trata de un guiso de bonito con patatas, cebolla, pimiento y tomate, principalmente. En algunos lugares se sirve caliente en una cazuela de barro.Curiosamente y a pesar de ser un plato de cazuela, su consumo se produce fundamentalmente en verano, debido a que es esta la época en la que se pesca el bonito del norte en el mar Cantábrico. En otras épocas del año puede elaborarse con otras especies de atún.

 

Los Quesucos:

Los pastores del Valle de Liébana comenzaron a elaborar quesucos de vaca, oveja y cabra, que frescos tienen una gran cremosidad y curados, un intenso sabor. Toda una oportunidad para darle un mordisco a la espectacularidad de los Picos de Europa. Las ganaderías y queserías tienen que estar inscritas en la D.O.P. Quesucos de Liebana. La maduración de los Quesucos de Liébana se efectúa en locales con una humedad relativa comprendida entre el 85 y 95 por ciento y una temperatura inferior a 15º C, aplicándose las prácticas de volteo y limpieza necesarias hasta que el queso adquiera sus características. Si el tiempo de maduración de los quesucos es inferior a 60 días la leche sufrirá un proceso de pasteurización.

 

Pescados del Cantabrico:

La amplia gama de pescados comprende desde merluzas, lubinas, cabrachos, rapes, doradas, besugos, hasta salmonetes, chicharros, bonito, truchas del río Pas, en el valle del mismo nombre, caballas o las sardinas, que consumidas en conserva han alcanzado gran fama junto al bonito del norte y el atún. De estos productos provienen también algunos de los guisos cántabros más conocidos como la "Merluza en salsa verde", los "Calamares encebollados", el "Sorropotún", similar al marmitako vasco, "Pudding de cabracho" o "Bocartes a la cazuela". Todos estos productos se pueden conseguir en las populares plazas del pescado de los principales municipios costeros (Santander, Laredo, Castro Urdiales, San Vicente de la Barquera)

 

Carnes de Cantabria:

Es una Indicación Geográfica Protegida (IGP) que designa carne de vacuno procedente de varias razas bovinas, tanto autóctonas (tudanca, monchina y asturiana) como foráneas: pardo alpina, limusina y sus cruces. También es muy común en la gastronomía de Cantabria la carne de cordero, jabalí, ciervo y lechazo. Si quieres darle un toque de sabor aún más cántabro puedes añadir a la ternera una salsa de queso cántabro, un acompañamiento que le da un sabor increíble y por supuesto hay que degustar el solomillo de ternera al queso de Tresviso

Tortilla

La tortilla, plato tradicional por excelencia de España, tiene tan pocos ingredientes como detractores deja su frecuente receta. Aunque el secreto de una buena tortilla está siempre en quien la cocina, muchas son las personas que tratan de innovar con ella y añadir más ingredientes al simple trinomio de huevos, patatas y cebolla. En Santander son unos verdaderos maestros con la tortilla, que la hacen de mil maneras diferentes: con boletis, chorizo, gulas, mahonesa, queso.... etc..

 

 

Sobaos pasiegos:

Postre tíco cantabro de la comarca del Pas. En la receta original y primitiva, los sobaos pasiegos se elaboraban con leche de vaca cuajada que se acompaña de mantequilla y harina de trigo, huevos y azúcar. Se suele aromatizar la mezcla con limón rallado y canela en polvo. Si le echas canela será una torrija pasiega.

Quesada pasiega:

La quesada pasiega es un postre típico de los Valles Pasiegos, una comarca de Cantabria (España), especialmente de localidades como Selaya, Vega de Pas, Villacarriedo y Alceda-Ontaneda), y uno de los más representativos de Cantabria, España, aunque también se consume en el norte de las provincias de Burgos y de Palencia (Castilla y León, España) Se compone de leche de vaca cuajada que se acompaña de mantequilla y harina de trigo, huevos y azúcar. Se suele aromatizar la mezcla con limón rallado y canela en polvo. Si le echas canela será una torrija pasiega.En la preparación se mezclan el azúcar y la mantequilla, y se añade la leche cuajada, el limón y la canela. Seguidamente se incorporan los huevos, batidos. A continuación se añade la harina. Una vez amasado se deposita en moldes de tarta, que se introducen en el horno durante una hora a 180 °C, hasta que se dore su superficie. Se puede servir caliente o frío. Tiene la consistencia del pudin y es de sabor ligeramente dulce.

 

Corbatas de Unquera :

Este dulce de hojaldre es típico de Unquera, pequeña localidad al este de Cantabria, fronteriza con Asturias. Las corbatas de Unquera son muy apreciadas en la zona como una muestra de la gastronomía autóctona. Con un buen hojaldre, una glasa real y unas almendras picadas, elaboraremos unas estupendas corbatas en un periquete

 

Orujo de Liébana :

El Orujo de Liébana es el aguardiente obtenido por la destilación de los orujos fermentados, procedentes de la vinificación de uvas producidas tanto en la comarca de Liébana como en otras regiones. Sin embargo, aunque la industria del orujo ha tenido que ir modernizándose, la esencia de su elaboración no ha cambiado. Se siguen utilizando las alquitaras de cobre que constan de tres piezas: caldero, capotillo y copa. Se llena la caldera con los hollejos poniendo entre ellos y en el fondo paja y un poco de agua para que no se peguen. Se llena la copa de agua y se cierran herméticamente los tres cuerpos. Se pone al fuego y se inicia el "arte" de su elaboración, que es la regulación de ese calor, calor que ha de ser lento y constante, una vez que empieza a destilar, para obtener un orujo óptimo (un 52% de alcohol), en un proceso que viene a durar unas 12 horas. La fiesta del orujo está organizada por el Ayuntamiento de Potes y por la Consejería de Cultura, Turismo y Deporte del Gobierno de Cantabria.